Lucía Herrera llevaba once días sin dormir de corrido. Se despertaba a las tres, a las cuatro, con el estómago hecho un nudo y la boca...
Me llamo Bárbara Cortez, tengo sesenta y un años y desde hace veintitrés trabajo como recepcionista en una clínica del vecindario de Pilsen, en Chicago. Por...
Julia Reyes volvió de la clínica más temprano de lo planeado, y lo primero que vio a través del vidrio del Uber fue el carro de...
A mi mamá le encantaba viajar, aunque en realidad nunca salió del país. Decía que Houston era su mundo entero y no necesitaba más. Yo me...
El cuarto olía a alcohol y a ese talco dulzón para pisos que solo usan en los hospitales. Piso once, Baptist Health en Coral Gables —...
El vuelo de Miami a Chicago se retrasó cuarenta minutos, y cuando por fin salí de O'Hare hacia Lincoln Park ya había oscurecido. El chofer de...
Sara dejó tres sobres grises sobre la mesa de mi cocina en Union City, Nueva Jersey. —Ahora ustedes son familia de verdad, así que ándale, ponte...
No la habría visto de no ser por el café. Eran casi las dos de la madrugada y yo estaba en la cocina de la funeraria...
Trabajo turnos de doce horas en el hospital comunitario de Fresno. Esa noche, lo que me tocó fue la sala de urgencias. El turno se suponía...
Cuando Marisol cumplió quince años me pidió permiso para tatuarse un colibrí en la muñeca. Le dije que no, que a esa edad el cuerpo todavía...